Si no has leído la parte uno de este fragmento de historia, te invito a que lo leas antes de continuar.
Sí. Tengo veintidós años, de nuevo.
Vivo con mis padres que están orgullosos de mí por ser estudioso, buen hijo y porque progreso en lo que hago. Entreno mucho en secreto, porque sé lo que viene... porque ya lo viví, y no pienso que esta vez salga nadie herido. Nadie.
Iré con mi equipo, los tres que me creyeron que había vuelto al pasado. Me creen porque uno es un hombre de ojos rasgados que puede sacar fuego de sus extremidades, mientras que su corazón se incendia por dentro sin causarle ningún daño. Una me cree porque puede verlo todo, literalmente todo. Si está en Canadá puede verme en España. Y el otro me cree porque al nacer tenía un gemelo dentro de él que jamás se dieron cuenta de que estaba ahí, hasta que él empezaba a tener doble personalidad, dolores internos, voces dentro de él, entre otras cosas. Puede dividirse en dos, uno es él y el otro es su gemelo. Puede hacer más cosas pero necesito contarles más sobre cómo llegué aquí.
Hace veintitrés años me fui con mis "amigos" dos días enteros en el camper de Tom. Fumando, bebiendo, drogándonos y escuchando música a todo volumen. Llegamos a un lugar que parecía baldío, hasta que nos asaltaron y quitaron todo, hasta el camper.
Caminamos tres días por carreteras desérticas con pocas provisiones. No sabíamos que era mejor, el día con el sol, o la noche con el frío.
En la noche, mientras caminábamos, escuchábamos muchos disparos y explosiones. Como todos unos tontos seguimos el ruido. Había un cráter donde habían miles de personas reunidas, todos con armas y trajes que parecían un tanto futuristas y que se veía que aumentaban su fuerza por mucho.
No nos quedamos por mucho tiempo. Éramos tontos, pero no tanto.
Por fin, encontramos una gasolinera donde compramos comida y agua con lo poco que teníamos.
Allí había una televisión donde se mostraban las noticias. Decían:
"Vemos a la distancia explosiones que cada vez se ven más cercas... Se nos informa que hay miles de soldados armados y bastante fuertes. Sus armas no son comunes, y sus trajes tampoco"... de repente una explosión cortó la señal.
Tom dijo: "¿lo han visto? esos edificios son los que están en nuestra ciudad".
Por fin después de unos días llegamos. Tom tenía razón era nuestra ciudad la que estaban atacando.
Todos corrimos a nuestros hogares para ver si estaban bien nuestros familiares. Corrí hasta mi casa, pero perdí todas mis esperanzas al ver un enorme hueco en medio de mi hogar, con fuego en su interior.
Llegó uno de esos soldados con súper trajes y armas. Me tomó de la espalda, me noqueó, y desperté con una bolsa de tela en mi cabeza y mis manos atadas, junto con unas treinta personas igual. Me quitaron la bolsa de mi cabeza para poder presenciar un discurso que un hombre estaba diciendo sobre que esta era su ciudad y que nos mataría a todos si no le obedecíamos, y otras tonterías. Tonterías...
Dijo: "vean que no les miento".
Trajeron a un hombre con una bolsa en la cabeza, se la quitaron y lo levantaron para su ejecución. Al darle la vuelta noté que él era mi padre. Grité e intenté correr hacia él pero me detuvieron. Me miró y dijo: "cierra los ojos"
Vi cómo le disparaban a mi padre. Grite tan fuerte que mis oídos explotaron por dentro.
pero de repente mis gritos se detuvieron, no podía gritar, hasta que sentí un golpe detrás de mí y pude respirar.
Todo empezó de nuevo otra vez.
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