lunes, 8 de febrero de 2016

Punto y Final

Lo divertido de intentar hacer algo que te gusta, es que puede que sea un desperdicio de tiempo a la larga, o algo muy valioso para ti, porque sabes que no durará para siempre.

Hacer lo que te gusta todos los días da una sensación inigualable.

El punto y final da conclusión a una tortura o una bendición. Si las cosas no tuvieran un punto final no sabríamos el valor que tienen. Por el momento las cosas no son eternas, no porque la vida así lo quiere, las cosas terminan porque cuando lo hacen nos dan una moraleja.

Tal vez terminó para que viéramos que no está bien, para que viéramos que lo que teníamos era hermoso o para saber valorar las cosas.

La mayoría de las cosas que más nos satisfacen duran poco, porque si no lo hicieran nos fastidiarían hasta el hecho de aborrecerlas. Tal vez cinco minutos hablando con una persona que no hallamos visto en años sea poco, pero es lo más valioso que se tiene, porque las cosas son así. Aunque parezca injusto, la mayoría de las cosas que disfrutamos deben de durar poco, para aprender que tan valiosos son las personas a las que amamos; para darnos cuenta que si hubieras pasado más tiempo con esa persona, no tendíamos tema de conversación para el día siguiente, y, claramente para siempre enseñarnos una valiosa lección.

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