Cuantos no han soñado en volver al pasado y cambiar las cosas que no han salido exactamente como lo planeamos. Pues mientras divagaba en un momento, seguramente poco relevante de mi vida, pensé en un hombre ficticio que había cometido muchos errores en el transcurso de su corta vida. Como buen soñador que soy, imaginé esta historia con un poco de amor, arrepentimiento, justicia, y hasta hice al protagonista un héroe al final, pero no, creo que no hablaré mucho del lo del final.
el fragmento dice así:
Hace unos años mi familia y yo quedamos en la bancarrota por una estafa que le hicieron a mi padre. Por un mes estuvimos en la calle buscando qué hacer con nuestras vidas, y lo peor es que yo era una carga para mis padres. Como si nada, un señor nos ayudó dándonos hospedaje para pasar la noche, y prometimos que al amanecer nos iríamos. El buen señor insistió en que nos quedáramos más tiempo. Esa noche se hicieron rápidamente días y esos días semanas y así sucesivamente. El hombre nos adoptó como si fuéramos su familia, pues él ya era viejo y no tenía hermanos, padres, hijos, ni una esposa. Nosotros fuimos su nueva familia por el resto de su vida. Me críe en la enorme casa del señor durante nueve años. Para mí, el señor era como un abuelo que no conocí.
Desgraciadamente todo tiene un final, como un comienzo. Duré poco con él, pero con lo poco que duré, aprendía a valorar las oportunidades que se te ofrecen.
Su funeral fue algo rápido, pero muy significativo. Sus vecinos y su nueva familia (nosotros) lo iban a extrañar muchísimo.
Para entonces yo tenía catorce años.
Pasaron cinco años y me hice una persona mala: salía con chicas, y con otras chicas al mismo tiempo, fumaba, bebía, me drogaba, salía de casa todos los días. Mis padres (que por cierto, mi "abuelo" les dejó todo lo que tenía) no sabían en dónde estaba, con quién, ni si regresaría a casa vivo.
Lo extraño de esto es que pasó hace veinticinco años, pero hoy tengo diecinueve años de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario